jueves, 29 de abril de 2010

Alopecia vegetal XDD

miércoles, 28 de abril de 2010

Mariposa con mochila

Vuela ..., vuela de un lado a otro, sin parar mas que unos minutos para admirar algo o aprender alguna cosa que guarda en su pequeña mochila sin fondo donde tiene guardados corazones, sentimientos, sonrisas y suspiros. Hasta algún alma va dentro de su pequeño equipaje, de su minúscula mochila.



¿Minúscula?, si, es pequeña y graciosa, muy hippy, adornada con chapitas pacifistas y adornos rescatados de múltiples y variopintos sitios, una flor vieja que nació para un vestido, un candadito que guardó una vez inconfesables secretos (que no querían estar encerrados) de un diario... Pero esa mochilita no tiene fondo, su capacidad es muy engañosa.


Por eso de no ir llamando la atención de los humanos normales se desplaza a ras de suelo haciendo ver que camina cómo los demás cuando en realidad vuela sobre unas graciosas chanclas de cuero que dejan ver unos bellos pies que sólo cuando y quién ella desea, se ve claramente que no tocan la tierra sino que suavemente la acarician de cuando en cuando pues no necesita caminar para ir de un sitio a otro. Tiene sus alas. Bellas y de vivos colores, frágiles pero a la vez maravillosamente fuertes.


Yo me asusté mucho la primera vez que la vi, sentí un miedo desconocido y nuevo. Me di cuenta de que entre toda aquella multitud el único que veía claramente sus alas y que no caminaba sobre el suelo era yo.


La verdad es que intenté escapar, irme de allí corriendo y no volver la cabeza, olvidar que la había visto y continuar mi camino. Pero no pude, me quede allí asombrado ante lo que veía y con un montón de sensaciones extrañas dentro. Miedo, curiosidad, alegría...


Cogió mi mano y me llevó con ella, de paseo me dijo y claro, me dejé llevar.


La observaba de reojo mientras caminaba a su lado y fui descubriendo cosas maravillosas en ella, una mirada curiosísima que ante cualquier tontería de lo más cotidiano, parecía asombrada. Cómo si fuese la primera vez que se cruzaba con un coche verde o jamás hubiese visto a alguien con sombrero. Era la mirada de una niña, asombrada, curiosa y risueña. Si, hay miradas muy risueñas y la suya es de las más.


Miraba su pelo y me apetecía tocarlo, sentía necesidad de tocarlo, pero seguramente que si lo hubiese hecho, se habría evaporado y ya no la habría visto más, así que iba junto a ella, contemplando cuanto podía sin que se diese cuenta y llenándome los ojos de su belleza.


Ah, conocimos a un hada, habíamos parado para descansar (para descansar yo por que ella irradiaba energía) y se acerco a nosotros, comenzó a hablar y con ella y hablaban en un idioma extraño pero crei entender que hacia una predicción y por lo que entendí era una de esas predicciones que contemplan toda una vida, más, contemplan dos vidas. Nunca damos importancia a esas predicciones dichas por hadas callejeras que para terminar de pagarse el carné de hada van vendiendo chucherias por las plazas. No les damos importancia por que parece que dicen las cosas más bien buscando engatusarte para sacarte unas monedas. Pero yo empiezo a creer bastante visto lo visto.


Cómo era de esperar, la chuche que le dio el hada a la mariposa fue a parar a la mochila, allí quedo guardadita junto a mil cosas. Siempre he sentido curiosidad por el contenido de esa mochila, me gustaría vaciarla un día y recrearme en su contenido. Seguro que sería un rato de mucha risa y diversión hacer inventario del contenido. No puedo ni imaginar la de cosas fuera de lugar y sin sentido de guardar para los “normales” que habrá dentro. Algunas veces me da por imaginar que habrá dentro, y pienso que puede haber un dinosaurio de juguete regalado por algún peque a una mariposa simpática que le sonrió un día. Puede haber un pintalabios del color más chillón del mundo mundial y un cordón de zapato, seguro que hay alguna pluma que un día perdió un pájaro haciendo el loco y bombones derretidos. Me juego lo que sea a que también hay dentro de esa mochila un anillito de esos de plástico que encantan a las niñas pequeñas a las que tanto gusta ser coquetas y parecer mayores poniéndose anillitos y pendientes, collares de plástico pero brillantes sintiéndose princesas de cuento enjoyadas y preciosas.


Dentro de esa mochilita hay más cosas, muchísimas más.


Si un día me deja vaciar su contenido y hacer un inventario, a lo mejor os cuento todo lo que hay.


Una cosa si sé seguro que va dentro. Hay algo que no tengo que mirar por que sé que entró en la mochila por su cuenta en el mismo momento en que vi a esta mariposa. Me gusta que esté ahí guardado, sé que está bien cuidado y a gusto.


Es mi corazón.


Te amo.

domingo, 25 de abril de 2010

PROFETAS

Hoy ha sido un día extraño.
Conduciendo sin rumbo, he visto a un hombre sucio y andrajoso con el pelo muy largo y descuidado al igual que su barba. 
Daba grandes voces, a nadie por que nadie le escuchaba.
Estaba sólo en medio del campo, junto a una carretera.
No se porqué he parado el coche y he bajado para oir lo que decía y me he quedado allí, escuchando su voz. Una voz rota y grave que predicaba a las piedras y los matorrales. Profetizaba sobre el fin de la bondad. Sobre la maldad humana hacía nuestros semejantes y la ambición desmedida.
El hombre se ha fijado en mi y me ha llamado para que me acercase.
Despacio he ido dando pasos en su dirección y conforme me acercaba a El una extraña sensación me invadía, me sentía penetrando en una burbuja de paz y calma, de tranquilidad y sosiego.
Ya muy cerca de El me detuve mirando fijamente sus ojos y me habló.
-Si no crees en mi ¿por que has parado?.
-No lo sé. Contesté.
-No tienes miedo de mi ¿por que no te apartas cómo todos?.
-No lo sé. respondí de nuevo.
-Se lo que buscas. me dijo bajando la voz. Pero yo no lo tengo ni te lo daría si lo hubiese encontrado.
-¿Cómo sabes que busco algo?. Le pregunté.
-Por que has parado y has venido a mi, sin temor. Con un interrogante angustioso en tu mirada. Por que por un momento has creido que era YO.
Lo siento. Yo no soy El. Sólo soy un loco, otro falso profeta cómo todos los demás.
Tu busqueda no es fuera de ti. Debes buscar dentro de ti, ahí tienes todas tus respuestas.
Tu eres tu único profeta verdadero.
Sentí ..., no se explicar la sensación, pero me sentí en paz, cómo si por fin hubiese encontrado el comienzo del camino por el cual empezar mi busqueda. Sentí que tenía por fin en mi mano el principio del hilo que me ha de llevar a encontrar mis respuestas.
El me miraba fijamente con unos ojos muy profundos y me hizo un gesto ordenandome marchar. Se sentó en el suelo y cogió su botella de vino barato para seguir bebiendo.


LA GATITA SIAMESA

Fátima se quita los zapatos...
y se acurruca,
cual gatita siamesa, en el hueco de mi mano.

Deja el bolso y las bolsas de compras en el sofá...
y entra
en la primera arteria que encuentra.

Fátima se despoja de sus nombres
y declara con impresionante coraje
que será mi mujer.
Se quita los pendientes
y las pulseras.
Deja los anillos,
las horquillas del pelo,
sus recuerdos y sus monótonos días en el suelo
y se introduce, como una planta de cacao, bajo mi ropa.

Fátima coloca un gran retrato suyo en el cuarto de estar,
elige el color de mis cortinas
y el color de mis cuadernos,
me impone sus gustos en la comida y en el amor
y ronronea de placer
cual gatita siamesa.

Fátima entra
envuelta en el torbellino de su pelo negro,
deja sus revistas femeninas en mi mesa,
el camisón en mi armario
y las peinetas en el cajón;
coloca su cepillo de dientes
junto al mío,
y comprendo que ha decidido ocuparme.

Fátima está cansada de la forma de sus pechos
e intenta diseñarlos de nuevo,
está cansada de su ombligo inmóvil
y le ordena que se transforme en pájaro.

No hay nada tan admirable como Fátima
cuando sale del domicilio conyugal
y relincha, como un potro,
bajo el sol de la libertad.

Fátima encabeza una revolución histórica contra su cuerpo:
el poder se rinde.

Encarcela a sus ministros,
a sus consejeros,
a Qays ben Al Mulawwah ,
a Yamil-Buzayna ,
a todos los poetas udríes,
a los que escriben sobre el arte del amor
sin haber tocado ni un dedo de mujer...
a los que hablan de sus conquistas amorosas
sin haber logrado ni un lance,
ni un beso,
ni un infarto
y a los que escriben sobre el infierno del sexo
sin haber cohabitado ni con una mosca.

Fátima anuncia ante las multitudes que han acudido a entronizarla,
en un momento de sinceridad, poco común a los árabes,
que ella es mi amada.

Fátima rechaza todos los textos de dudosa veracidad
y comienza por la primera línea,
rompe todos los manuscritos que los hombres compusieron
y comienza por el alfabeto de su feminidad,
tira todos sus libros escolares
y lee en el libro de mi boca,
emigra de las ciudades de polvo
y me sigue, descalza, a las ciudades de agua,
salta del tren de la yahiliyya [ 3 ]
y habla conmigo el lenguaje del mar,
rompe su reloj de arena
y me lleva con ella fuera del tiempo...

Fátima cree
-y ella siempre tiene razón-
que el movimiento de la historia comienza en sus ojos,
que el primer hombre
construyó su cueva entre sus pechos,
que el lenguaje, si no fuera por ella, no se plasmaría,
la música no tendría sonido
ni los colores tonos,
y que la poesía -si retirase la mano de ella-
cerraría la puerta
y se suicidaría..

Me fascina la decisión de Fátima
cuando, de piedra circular, se transforma
en fuente de casa andaluza,
de poema rimado
en paloma que se posa en mi hombro
y de esclava en el país de Harún Dieciséis
en reina en el palacio de la poesía...

Me fascina la insensatez de Fátima
cuando traspasa las señales rojas
que los historiadores pusieron en torno a sus palabras
y en torno a sus sueños
y los sacrifica en sus jaimas,
uno a uno..

Me fascina la exageración de Fátima
cuando despide a todos sus guardianes
y me nombra guardián de sus pechos
por un sueldo de diez mil besos
por noche...

Amo a Fátima
cuando se bebe el café matutino
y me bebe,
y la quiero más
cuando me asegura
que dominará el mundo
y me dominará.

He sorprendido a Fátima
pescando un pez rojo
en las riberas de mi sangre.

Fátima me encarcela en sus pestañas
y no sé cuándo termina la noche
y comienza el día.

De la mano de Fátima
he aprendido a ser buen escritor
y buen combatiente,
y he aprendido a amarla.

De la mano de Fátima
he aprendido que la liberalidad es una mujer
y que el hombre -aunque sea culto-
es un espía...

Quien no conozca a Fátima
no sabrá que ella es la mayor obra de Dios,
ni sabrá qué es poesía.

Fátima destruye
todos los tarros de la medicina árabe
y todos los presidios del amor árabe,
me saca de la seguridad del texto árabe
y me abre la puerta del valor.

Fátima
es la mujer más importante del mundo
y yo el hombre más importante que la ha amado
y ha llevado las armas con ella.

Nizzar Qabbaani

Sólo encuentro un fallo en este bellisímo poema. Me lo envió la persona a quién yo habría dado una mano por saber escribirselo.

jueves, 22 de abril de 2010

Merece la pena leerla

http://mariposabuscafelicidad.blogspot.com/2010/04/entrevista-alex-rovira.html

Una noche larga

Miro el reloj con inusual tranquilidad.


Que noche más larga esta que hace ya comenzó. Las agujas que marcan las horas se arrastran perezosas sin saber de su protagonismo. Cae por la ventana más noche, como si faltara.


Pasan los minutos y las agujas se lo toman con calma para marcar las tres de la madrugada.


Por la ventana la luna, sin miramientos, me guiña un cráter y me invita al vuelo. La noche más larga sigue su lento caminar y terminará rendida al sol como otra noche más.

sábado, 17 de abril de 2010

Sentir

Antiguas voces que me hablan, me dicen que sentir es vivir. Si no estamos sintiendo, no estamos viviendo.



La mayoría de nosotros no recordamos cómo es sentir realmente. Sabemos lo que son el enfado, la frustración, la ansiedad, el estrés, la histeria, los celos, el aburrimiento, la felicidad, la emoción y la vergüenza. Estas no son sino algunas de nuestras emociones humanas. Pero esos no son sentimientos. Son más bien estados agitados de la mente. Sentir es moverse y bailar al ritmo de nuestro corazón. Sentir nuestras vidas, cada centímetro de ellas, es experimentar desde la agonía hasta el éxtasis, todo es una expresión de lo que es sentir.


De esta manera, sentir verdaderamente se convierte frecuentemente en la razón por la cual la mayoría de nosotros queremos permanecer entumecidos. Sentir puede ser aterrador. Y sí, algunos de nosotros podemos estar incluso más asustados de sentir amor que miedo. De hecho, creo que la mayoría de nosotros estamos tan acostumbrados a sentir miedo y dolor, que no queremos abrirnos y tememos abrir nuestros corazones al amor, es nuestro mayor miedo de todos. Y sin embargo, esa es nuestra única salvación.


Todos hemos bailado íntimamente con el dolor y el sufrimiento. Conocemos esa danza. Nuestros movimientos son robóticos y sin vida. Permanecemos en la oscuridad de nuestras vidas perfectamente controladas. Cada segundo contabilizado, cada decisión perfectamente planeada con mucha anticipación. Siendo nuestro error fatal el haber apagado la vida. En nuestros esfuerzos por no sentir más dolor, nos hemos convertido en nuestros propios carceleros. Prisioneros estamos, con las llaves de la libertad justo en nuestras manos, las llaves que abrirán nuestros corazones y permitirán que inicie el descongelamiento.


Sí, nos estamos moviendo a través de nuestras vidas enraizadas en el miedo de sentir totalmente la magnitud de nuestra propia grandeza, de nuestra propia divinidad.


Nuestros sentimientos son la energía detrás de todo nuestro poder creativo y de manifestación, podemos comenzar a ver el grave error de nuestras formas de actuar. Vivir en el miedo es no sentir. Vivir en el entumecimiento es no sentir. No sentir nada es no vivir.


Por eso tenemos un corazón. Para poder sentir todo. Mantener nuestros sentimientos atrapados dentro es coquetear con el desastre. Los sentimientos son fuerza vital. Crean movimiento. Cuando no se expresan crean estancamiento. El estancamiento crea bloqueo. El bloqueo es fuerza vital congelada que crea masas. Cuando hay un bloqueo, la fuerza vital no puede fluir. Si la fuerza vital no puede fluir, la poesía de la vida desaparece de la vista, y nuestra existencia misma es comprometida.


Se requiere de coraje para dejar que nuestros corazones se descongelen, para sentirse lo suficientemente vulnerables para dejar que las grandes olas del dolor y el sufrimiento inunden y laven nuestros miedos. Pero mientras más nos permitamos desenredar y relajar estas cintas de restricción, estas penas congeladas, más rápidamente nos asombraremos de lo corto que es el movimiento del dolor emocional, de lo rápido que se va, libre al fin para ser transmutado a la vida misma, y nosotros nos quedamos aturdidos y preguntándonos por qué nos aferramos a él por tanto tiempo.


Cuando nos damos permiso de tener sentimientos incómodos (lo cual es un acto de auto amor) estamos abriendo la puerta que nos lleva por el camino de la libertad. Es aquí, cuando caminamos juntos, cuando lloramos, cuando dejamos ir, que comenzamos a sentir algo más. Comenzamos a sentir pequeños rayos de alegría. Comenzamos a notar a la persona que camina a nuestro lado. Notamos que no somos diferentes, que queremos lo mismo – ser libres – libres para amar, libres para sentir. Comenzamos a ver la belleza de los árboles conforme caminamos, el baile de las flores moviéndose en la brisa, la calidez del sol que da vida a todo ser viviente, la calma del cielo al mirar hacia arriba y dar gracias por lo que acabamos de darnos cuenta… que NOSOTROS SENTIMOS, nuestros corazones el lugar donde mora este poder inconmensurable y benevolente. Antes de saberlo, la alegría nos llena y se derrama. Sabemos que es imposible contenerlo. Sabemos que debemos compartirlo.


Y con este conocimiento profundo comenzamos a creer, más allá de la sombra de la duda, que el destino de nuestro mundo, y nuestra libertad para moldear la una vida que amamos, depende de nosotros. Comenzamos a confiar en nuestra habilidad para usar la energía del amor para crear unidad – primero en nosotros mismos.


Esto es lo que significa sentir. No podemos separarnos del dolor, aunque hagamos lo mejor que podamos para enterrarlo lo más profundo posible. Mientras más intentamos reprimir cómo nos sentimos, más construimos paredes que bloquean la luz del amor. Pero esta luz sigue brillando. No puede apagarse. No puede ser extinguida. Brilla hasta el infinito, amándonos, curándonos, apoyándonos, seamos o no conscientes de ello, queramos o no. Podemos darle la espalda, podemos cerrar nuestros ojos, podemos construir las paredes. Podemos hacer todo esto intentando sentirnos separados, sentirnos en control, intentando concentrarnos solamente en aquello que es práctico, responsable, fácil y seguro. Pero todo esto, toda esta energía fanática empleada para mantenernos idiotas a nosotros mismos y a los demás, lentamente debilitará nuestras vidas perfectas, y se comenzará a formar lentamente una grieta.


Y como escribió alguna vez creo que Leonard Cohen, “es a través de la grieta que la luz entrará.”


Allí estará. Brillando para nosotros. Allí estará sin esconderse nunca más de nuestros corazones por nuestras viejas creencias de que no tenemos poder ni valemos la pena. ¿Por qué más habríamos elegido darle la espalda? Dejarla entrar iluminaría las mentiras que nos hemos estado diciendo a nosotros mismos, y esto sería doloroso. Mientras permanezcamos a oscuras, podemos sentir que nuestras falsas creencias sobre nosotros mismos son verdaderas, que nuestras identidades siguen intactas y ancladas a este mundo en el que vivimos tan cómodamente. Este es el pago subyacente por permanecer dormidos. Comodidad. Seguridad. Identidad. Lo conocido.


El gran despertar es abriendo la grieta. No tiene sentido continuar intentando mantenerlo todo junto. La verdad acerca de quiénes somos y de lo que tenemos el poder para crear en este mundo Va a ser conocida. Podemos ya sea dejar ir y aceptar este proceso evolutivo por el que vamos a pasar, y movernos a través de él con relativa facilidad y gracia, o podemos agarrarnos fuertemente, resistiéndonos en cada paso del camino, causando gran incomodidad, lucha y caos.


¿Qué significaría saber que somos poderosos y que valemos la pena? ¿Qué significaría saber que somos creadores de TODO – que somos así de poderosos? ¿Qué significaría saber que somos DIOSES?


Aquí es donde muchos de nosotros sentimos miedo. Pensamos que no sobreviviremos a nuestros sentimientos, nuestro poder y nuestra falta de valor. Pero lo haremos. Es nuestro destino. El mundo sin sentimientos, el único que la mayoría de nosotros hemos conocido, está llegando a su fin. Está terminando a través del poder de nuestras mentes para crear algo más. Algo basado en nuevas creencias acerca de qué y quiénes somos. Algo que se siente más como unidad, y menos como miedo y separación. Conforme nos acercamos hacia esta nueva consciencia, como por arte de magia comenzaremos a SENTIR.


Estamos emergiendo de la crisálida de la transformación hacia una libertad que va más allá de nuestra más salvaje imaginación…

viernes, 16 de abril de 2010

Caminos

Detenerse en el intento

es morirse sin luchar,
seguir adelante sin
importar los obstáculos
es vivir para disfrutar
del máximo triunfo.

Días

Hay días que no debería amanecer, pero amanece.
En esos días lo único que nos puede mantener en pie es la seguridad de que también anochece.

martes, 13 de abril de 2010

El soliloquio de Hamlet (que me apetece ponerlo :-))

¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!
¡Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?...
Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.


W. Shakespeare

Hoy una que me hizo gracia ;)

¿Aburrido de la humanidad?

viernes, 9 de abril de 2010

Escondite

Felicidad

Aunque a veces sea difícil, aunque el mundo esté en contra, incluso cuando parece imposible, ¿por que no? :)



Somos luchadores y hemos venido a pelear hasta el fin, por lo que amamos, por lo que necesitamos y por nuestros sueños.


Hay días muy complicados en los que todo se nos viene abajo, pero ahí es donde debemos demostrarnos a nosotros mismos que podemos seguir adelante. Seguir luchando por nuestra felicidad y la de los que amamos.

martes, 6 de abril de 2010

Aprendiendo a volar 1.2

Aprendiendo a volar 1.1

La ley de Murphy

A veces la maldita ley de Murphy se empeña en ser la única ley inquebrantable de nuestro pequeño universo.
Nosotros, seres pequeñitos e insignificantes vamos haciendo nuestro pequeño sendero por este mundo. Buscando sueños, fijandonos metas y creandonos ilusiones. Caminamos día a día en pos de ellos, intentando ser felices y a ratitos hasta consiguiendolo. Intentando hacer felices a quienes nos rodean y con la ilusión de conseguirlo.
Pero cuando menos lo esperamos, ahí está ella, implacable y deseosa de hacerse presente en nuestras vidas.
Bueno, no pasa nada maldita ley de Murphy, absolutamente nada.
Quizás durante un rato seas cómo una losa. Pero ¿sabes?, si todo lo que puede salir mal, sale mal existe la excepción y nos agarraremos a ella para seguir.
Todo lo que es susceptible de salir mal, saldrá mal y cuando todo haya salido mal, sólo podrá empezar a salir bien.

domingo, 4 de abril de 2010

Aprendiendo a volar 1.0

Gracias a los chavales que me regalaron estas tomas :D

Sueños

A veces, casi sin darnos cuenta la vida, o un suceso puntual o incluso una rutina en la que entramos sin darnos cuenta nos guía en una dirección opuesta a la que teníamos en mente. Lo que “debemos” hacer, la responsabilidad o el compromiso con una u otra situación hace que cambiemos el rumbo de nuestras vidas, que dejemos aparcados planes y sueños para un momento mejor. Para cuando sea mejor ocasión, para cuando nuestra situación sea estable, para cuando...



Es un error. Por norma general nos damos cuenta demasiado tarde y la mayor parte de las veces ya no nos vemos con energías o ganas, incluso tenemos miedo de arriesgar nuestra estabilidad para volver a perseguir aquel sueño dejado en un cajón y pensamos que fue solo un sueño de juventud, que al fin y al cabo no nos ha ido mal con el camino escogido. Aunque haya sido el camino de una vida monótona, sin alicientes y haciendo algún trabajo que no nos satisface. Un trabajo que nos da comodidad, nos permite vivir y poco más.


¿Qué habría sido de nuestras vidas de haber seguido ese sueño en su momento?. Imposible saberlo, pero seguro que hoy no tendríamos la duda, por lo menos lo habríamos intentado y no seria una espinita clavada en nuestro corazón.


Aunque ¿sabéis?, nunca es tarde para retomar nuestros sueños, cualquier momento es EL MOMENTO.


Supone riesgo, supone en muchos casos dar un giro importante a nuestras vidas y jugárselo todo, pero creo que merece la pena. Retomar aquel viejo sueño y lanzarse a por él.

viernes, 2 de abril de 2010

Cicatrices que no se ven , heridas en el alma , que solo ve quien yo quiero. Quien quiero que tenga todo de mi. Mas vendrán pero las espero y no me esconderé para no recibirlas.

Con cada nueva herida soy mas yo, mas como soy. Por que cada nueva cicatriz que queda es la marca, el recuerdo de algo vivido. Una enseñanza o un escarmiento, que me ayudan a reafirmarme en mi forma de ser o a desear cambiar por algo o alguien.

Cuando me miro al espejo de mi interior las veo y traen a mi los recuerdos de como se produjeron.

A veces paso el dedo suavemente sobre ellas, como si de una cicatriz en la piel se tratase. Con los ojos cerrados, reviviendo el dolor del momento en que se produjo una u otra. Recordando porque se quedo ahí esa marca indeleble que siempre ira conmigo.

Son muchas..., o pocas según con quién me compare. Para mi son solo las mías, las que me han tocado en suerte y que nadie llevara por mi.

Cuando las miro, en esos días introspectivos y dedicados al balance, pienso mucho en las que yo he dejado en la piel de otras almas.

Seguramente muchas, ninguna debí dejar y las que deje fueron dobles por que me quedaron a mi también.

Al mirar, siento el dolor que provoqué y veo en mi la herida que causé en otro. Jamás quise, lo juro. Nunca quise dejar una herida en nadie, nunca desee causar dolor alguno. Pero lo hice, por uno u otro motivo lo hice, no es excusa que fuese sin querer. Causé daño y deje cicatrices.

¿Me habrán perdonado?, ¿les ocurrirá lo mismo que a mi y contemplaran ellos también sus heridas recordando?.

Seguramente si, seguramente recuerden el momento en que les causé el daño. Recuerden lo anterior a el, si fue bueno ó malo lo que obtuvieron de mi antes del dolor y la herida.

 Algunos han seguido caminando a mi lado después de hacerles sufrir. Yo camino junto a personas que me hicieron daño, consciente ó inconscientemente. Algunos han pedido perdón, otros no, pero les he perdonado. ¿Qué menos si mi esperanza es ser perdonado también alguna vez?. Da tanto descanso el perdonar. Deja descansar el alma,borra deseos de venganza y trae paz. La paz del que está tranquilo y no está continuamente rumiando en su cabeza planes para satisfacer una malsana sed. Dejando a la cabeza pensar en otras cosas. Cosas más gratificantes que el dolor. Por ejemplo en futuros planes junto a alguien, nuevos proyectos, aventuras..., tantas cosas que vamos dejando en un rincón de nuestra cabeza para pensar en ellas en otro momento por que ahora estamos ocupados en nuestro trabajo, nuestra insípida y desilusionante vida. Ocupados en defendernos de las heridasque nos quieren causar y las que a lo mejor queremos hacer. Pensando mas en el dolor propio y ajeno más que en ser y hacer felices.

Que buen propósito ¿verdad?, y ¿por que no nos empeñamos en el?.

Quizá necesitemos sentir dolor de vez en cuando para sentir que estamos vivos. Para apreciar mas lo bueno que se nos cruza en el camino.

¿Dejan cicatrices las caricias?..., quizá si..., no, las caricias, los besos, los te amo recibidos no dejan marca alguna, se quedan sobre la piel del alma durante un momento para ser absorbidos por esta y pasan a formar parte de ella. La enriquecen, la iluminan, le dan vida, son el mejor alimento que puede tener el alma y no dejan marca, se disuelven y quedan ahí por siempre. Dando energía con su recuerdo cuando estamos por venirnos abajo, por dejarnos caer de una vez y dejar de luchar.

Que pena debe dar un alma con sólo cicatrices y nada de besos y caricias en ella. ¿Habrá algún alma así?, uf, si existe será el alma más atormentada del universo. Pero no creo que exista, en algún momento habrá recibido besos y caricias, palabras de amor. Es posible que las haya olvidado ó las haya anegado en hiel y pus de las heridas, pero debe quedar algo de ellos aunque no quede el recuerdo.

A veces cuando voy paseando y me encuentro con un ..., ¡Ah!, hola, perdoname, estaba totalmente absorto en mis pensamientos y no me había dado cuenta de que había alguien leyéndolos al tiempo que salen de mi cabeza.

¿Qué tal estás?.

¿Tu has pensado alguna vez en las cicatrices del alma?.

¿Eres feliz?.

Ja ja, si ya lo sé pregunto mucho y es difícil que me llegue tu respuesta. Aunque las tres preguntas esperan una contestación y no es para mi. Es para ti. Respondete.

Tomate tu tiempo, no tengas ninguna prisa esto puede esperar.

Mientras yo me voy a hacer un café y a lo mejor si tengo suerte y no hay vigilancia me puedo fumar un cigarrillo.

Ya he vuelto.

Me he traido el café y el cigarrillo no lo he encendido, debo dejarlo definitivamente. Parece increíble lo dura y resistente que puede ser una jaula de humo.

Decía que a veces, paseando me encuentro con un árbol que me llama la atención. Veo marcas en su tronco ó alguna rama partida y no puedo evitar acercarme a el y tocarlo. Incluso, si no hay nadie a la vista abrazarlo y estar un rato así, abrazado ó sólo con mi mano tocando su tronco.

Cuando hago esto, siento cómo si el árbol emitiese energia. Cómo si me hablase y quisiera comunicarme algo. Es una lástima que no comprendamos el lenguaje de los árboles, de los pajaros y las plantas. Creo que es un buen campo de investigación.

Se que sienten, pero no imagino como, ¿tendrán algún modo de consciencia de su existencia?. Personalmente, creo que si. Si no ¿de donde viene esa energía que percibimos de ellos?, ¿de donde ese afán por sobrevivir en las mas duras condiciones?.

Siempre quietos en el mismo sitio, dependientes del clima para vivir.

Fijos en un punto viendo pasar vida ante ellos, estaciones, días, noches, tempestades y animales de todo tipo, incluso humanos.

Sufrirán, seguro que tienen un alma. Ups, aquí seguro que ya me he ganado la excomunión, jajaja.

Si, definitivamente creo que tienen un alma y sentimientos. Hasta cicatrices en sus almas producidas por las inclemencias del tiempo, los animales y el hombre.

Yo tengo un amigo árbol.

Si, tiene 20 años pero parece mayor.

Se que sufrió antes de conocernos. Debe ser muy duro para un arbol que coarten y conduzcan a capricho su crecimiento. El es un bonsai. Pero cuando se cruzaron nuestros caminos era muy feliz. Se le notaba en el color de sus hojas, en la frondosidad y en su gran belleza. Entonces era muy feliz, transmitía alegría al verlo y gratas sensaciones al tocarlo.

Y le hice daño. Sin intención e inconscientemente, pero cometí un error que le hizo sufrir. Ahora se esta recuperando, muy poco a poco pero es fuerte y tiene ganas de sobrevivir. Todos los días lo acaricio y le doy ánimos y el me va regalando su presencia y pequeños brotecitos verdes de vida. Es un luchador y se merece una buena vida.

Se que el también tiene cicatrices en su alma, quizá sienta algo parecido a lo que yo mismo al respecto. Y se que es capaz de perdonar el dolor padecido. Si no fuese así, supongo que no lucharía tanto ni nos regalaría esos brotes y esa energía que transmite.


A veces, con un café delante, cuando estamos los dos solos le hablo y le cuento cosas mías, es un oyente magnifico y siento alivio después de hablar con el. Incluso alguna vez me sorprendo esperando una palabra suya. Que maravilloso seria oirle alguna vez sus pensamientos, sus ideas y preocupaciones. Seguro que tiene mucho que contar. Pienso que nos podrían enseñar muchas cosas, deben tener un concepto desconocido para nosotros del mundo. Ellos, salvo los que son trasplantados o vendidos en una floristería, jamás se mueven de un punto en el universo. Nacen, crecen, viven largos años la mayoría y mueren en ese mismo punto, inmóviles a todo lo que se mueve a su alrededor, impasibles a las prisas de la civilización. Han visto nacer vida en sus ramas, dan alojamiento a multitud de animales, han visto guerras y destrucción, pero también amantes que han buscado cobijo en su sombra. Cuantas cosas habrán oído y visto pasar.

Y a sabiendas de que van a venir mas cicatrices a dejar nuevas huellas, siguen adelante, siguen luchando.

Nosotros también seguimos. Después de cada nueva herida nos hacemos nuestras curas para que cicatrice y volvemos al juego de vivir. Sin miedo a las que vendrán. Si no lo hiciésemos así, que amarga seria nuestra vida siempre evitando pasos que nos pudiesen causar un daño perderíamos la ocasión de dar los que nos llevan a nuestra felicidad.

Bien, creo que lo podía dejar aquí, como un pensamiento mío puesto sobre el papel. Pero no será así, deseo que sea el primer paso, la introducción a lo primero que tengo el valor de escribir para que lo lean mas personas.

Me gusta escribir, pero no tengo formación de escritor ni será algo con lo que me gane la vida pero siempre me gustó emborronar páginas con ideas y palabras, comencé mil historias pero ninguna llego a ver la palabra FIN escrita en la ultima hoja.

He escrito miles de hojas, de notas, de pos it. He escrito en servilletas de bar y algunas cartas de amor pero cada uno de mis escritos terminó en el fuego, menos las cartas de amor, esas fueron entregadas.

Fue algo terapéutico, una forma de sacar algo de dentro que necesitaba hablar con alguien y no sabia con quien o no quería compartir con nadie. Pero al escribirlo era como hablarlo con el mas intimo de los amigos, sacarlo fuera y sentir apoyo de alguien, aunque fuese yo mismo.

Claro, me comprendía a la perfección y me daba apoyo. Pero sobre todo me sentía bien. Así que lo mejor era dar lo escrito al fuego. Una forma de que se pareciese a esas conversaciones muy personales que
tenemos con nuestro mejor amigo, que una vez terminan jamás vuelven a aparecer.

¿Comenzamos?, os prometo intentar rellenar este pequeño espacio poco a poco, serán ideas, pensamientos y sobre todo imágenes, al fin y al cabo soy más visual que otra cosa.

Venga vamos a ello, espero que os guste y disculpad los errores que hay.

Duendes, amigos.

A veces la vida (las personas), nos golpean, nos hacen daño y hunden nuestro mundo y sentimos cómo si todo se viniese abajo y perdiese su sentido.



Es duro, muy duro y difícil tratar de reponerse a una herida recién abierta e inesperada. Sólo el tiempo y el apoyo de los que nos aman y están ahí, consigue que podamos volver a ponernos en pie para continuar adelante.


Pero siempre lo conseguimos, siempre.


Las heridas cicatrizan y quedan cómo recuerdo de algo pasado y vivido.


Y hay por ahí pequeños duendes que tienen una misión, apoyarnos aunque sólo puedan hacerlo con palabras y no con un abrazo cómo querrían, pero están, a nuestro lado.


¿Puedes sentirlos?.

Fe

Siempre debemos mantener nuestra fe en algo, lo que sea, cualquier cosa que nos haga sentir bien.